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Extracto de la conferencia que pronunció Prem Rawat ante 25.000 jóvenes el 29 de julio de 2006 en el Estadio Indira Gandhi
Hay una diferencia entre saber y reconocer. Yo puedo leer acerca de lo que una persona ha hecho en su vida y saber todo sobre ella, pero hasta que no haya tenido oportunidad de verla, no la podré reconocer. Muchas veces, cuando alguien va al aeropuerto a recibir a un viajero, aunque sabe su nombre no le reconoce. Por eso, sostiene un cartel con el nombre de la persona mostrándoselo a todos los que pasan. Cuando yo llego al aeropuerto, la gente que viene a recibirme no tiene que llevar un cartel que ponga “Prem Rawat”. Cuando me ven de lejos, me reconocen.
¿Qué es lo que sabes y lo que no reconoces sobre ti mismo? Dentro de este corazón se encuentra todo lo que tiene valor. Dentro de este corazón hay una piedra preciosa, y también alguien que reconoce esa piedra preciosa.
La gente conoce, pero no reconoce. Nos miramos a la cara, pero ¿reconocemos al otro ser humano? En el fondo del ser humano, todas las etiquetas se dejan a un lado. Cuál es el color de la piel, quién es culto, quién es rico, quién es pobre, todo eso se deja a un lado. Cuando miramos a una persona, ¿qué es lo que decimos? “Es joven” o “Es viejo”, “Va muy bien vestido” o “Es un mendigo”. Ésas son las cosas que se dejan a un lado. ¿Os habéis mirado a los ojos los unos a los otros? ¿Os habéis dado cuenta de que el Dios que está en vuestro interior está también dentro de la otra persona?
Todo lo demás son sólo pensamientos, teoría. Necesitamos una experiencia real. Hasta que los seres humanos tengan esa experiencia verdadera, no se reconocerán unos a otros. En cada ser humano hay una lámpara y todos desearíamos que esa lámpara de nuestro interior estuviera encendida. No hay ningún ser humano que no quiera paz en su vida. Pero la gente se ve envuelta en descripciones y definiciones y no es capaz de tener una experiencia real de esa paz.
Busca esa experiencia. No digo que recurras a mí, sin más. Búscala. Si la encuentras, sea donde sea, estará bien, porque se trata de la paz. Y deberías tener paz en tu vida. Si no la encuentras, ven a mí. Ofrezco el espejo del Conocimiento en el que podrás ver tu verdadero reflejo. Tú puedes experimentar la paz que está en tu interior y colmar tu vida. Dentro de ti están ambas cosas: la piedra preciosa y quien la reconocerá.
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